Actores

de la Seguridad Vial

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La Iglesia y la Seguridad Vial. Cuarta Parte

Mario Holguín / Presidente FundaReD
Rep. Dominicana
1/10.

En enero de 1959 el Papa Juan XXIII convocó el Concilio Vaticano II con los objetivos de promover el desarrollo de la fe católica; lograr la renovación moral de la vida cristiana; adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de los tiempos actuales y mejorar las relaciones con otras religiones.

Desde el 1962 al 1965 se celebraron 4 secciones en las que participaron 2650 obispos, y hasta entonces no se conoce ningún otro concilio ecuménico relevante.

¿Qué relación tuvo este acontecimiento de tres años con el fenómeno de la circulación en las vías públicas? Me permito transcribir textualmente la declaración emitida por la Santa Sede : «La profunda y rápida transformación de la vida exige con suma urgencia que no haya nadie que, por despreocupación frente a la realidad o por pura inercia, se conforme con una ética meramente individualista. El deber de justicia y caridad se cumple cada vez más contribuyendo cada uno al bien común según la propia capacidad y la necesidad ajena, promoviendo y ayudando a las instituciones, así públicas como privadas, que sirven para mejorar las condiciones de vida del hombre... No pocos, con diversos subterfugios y fraudes, no tienen reparo en soslayar los impuestos justos u otros deberes para con la sociedad. Algunos subestiman ciertas normas de la vida social, por ejemplo, las referentes a la higiene o a las normas de la circulación, sin preocuparse de que su descuido pone en peligro la vida propia y la vida del prójimo».

Como bien aclara el documento Orientaciones para la Pastoral de la Carretera del 2007, fue un llamamiento motivado por los camioneros, que transportan mercancías recorriendo largas distancias, y por los conductores de automóviles y autobuses; por los turistas que viajan por la carretera y en los trenes; por los responsables de la seguridad del tráfico, los encargados de los distribuidores de carburante y de los restaurantes del camino, etc.

Una de las misiones fundamentales de la Iglesia Católica hoy en día, es denunciar situaciones peligrosas, como las que suceden las vías públicas. Pero, también es misión de la Iglesia , promover la educación vial con responsabilidad conjunta con el Estado y la sociedad, estableciendo que la escuela es el espacio ideal; empero, el seno de la familia, las parroquias, los clubes, las asociaciones, etc., son elementos especiales para compartir este compromiso.

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